Pecados episcopales en el Sur Andino
Aldo Santos
En la comunicación que el Obispo de la Prelatura de Juli, José María Ortega Trinidad, dirige al Padre James M. Linch, Superior Regional de la Sociedad de Maryknoll en América Latina, deja claro que, “indefectiblemente el 31 de diciembre del año en curso se dará término al Convenio entre la Sociedad Maryknoll y la Prelatura de Juli”.
Paradójicamente, el mismo domingo que el Obispo Ortega firmaba la carta, en Roma, Benedicto XVI señalaba: “Quiero recordar que este mes está tradicionalmente dedicado al Corazón de Cristo (…) pues expresa de una manera sencilla y auténtica la buena noticia del amor...”. No obstante, la noticia que días después recibirían Linch y los misioneros de Maryknoll, asentados hace 65 años en el altiplano peruano, no sería interpretada como buena, mucho menos como un acto de amor.