La Interoceánica Sur, una promesa sin cumplir
Por: Aldo Santos
Para Cirilo Mendez, la Interoceánica Sur “es una bendición”; el ancashino de 65 años mira la vida con optimismo y ha vivido en carne propia la vorágine del crecimiento de su amada Madre de Dios. El que sus hijas hoy, puedan costear sus estudios universitarios, ha sido,en gran medida, gracias a un pequeño, pero próspero negocio familiar de empanadas, jugos, yuca y otros productos de su actividad agrícola, soporte económico de su familia durante estos años, “todos alzamos las manos a los buses, para que nos puedan comprar algo”, añade don Cirilo.